¿Sabiás que?


 A fines del siglo XV, se descubrió en Roma una serie de murales en la Domus Aurea, la antigua residencia del emperador del siglo I Nerón.

Como se encontraban en una “gruta”, los llamaron “grotto”. Es el origen de la palabra grotesco.

Estos murales que se conocieron en ese momento como “grutescos”contradecían los cánones clásicos de belleza para algunos, mientras que para otros, supusieron la apertura a un sinfín de nuevas posibilidades.

Jugó gran importancia en el desarrollo de los jardines de la época, en los cuales se hizo habitual la construcción de grutas llenas de decoraciones de lo más exuberantes, donde el artista gozaba de total libertad inventora, de modo que estos grutescos que en un inicio surgieron a causa de los descubrimientos arqueológicos del Renacimiento, se convirtieron en todo un “principio estético”.

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